sábado, 14 de mayo de 2011

Los puentes del río Darro
El río Darro a su paso por Granada. Grabado de David Roberts. 1834.
La calle Reyes Católicos, vista desde la esquina con Gran Vía
y el Qantarat al-Qarraqim o puente de San Francisco, al fondo.

En 1337 visitó Granada Fadl Allah al-‘Umari, el erudito y escritor (nacido el 12 de junio 1301 en Damasco y fallecido el 1 de marzo 1349 en Damasco) trabajaba en la administración de los mamelucos en los dominios de Egipto y Siria.

Su padre tenía el importante cargo de Katib as-sirr (jefe de la cancillería) del Imperio mameluco.

Al-‘Umari comenzó su carrera como asistente de su padre. Por temperamento, era inadecuado para la función pública, era demasiado independiente que sobrevivió ante cualquier burocracia. En 1337 sufrió su primer destierro e inició un viaje a al-Ándalus y a su regreso fue despedido de su cargo y encarcelado.

A la muerte de su padre en 1337, su hermano fue nombrado como jefe de la cancillería. En 1339 al-‘Umari fue puesto en libertad y nombrado para el puesto ante la avanzada edad de su padre, pero en 1342 fue desterrado de nuevo de su patria y de cargo y sustituido por otro hermano.

Al- ‘Umari pasó sus años restantes en la búsqueda de textos. Él escribió en Tarif -al-musṭalah bin-Sharif, un estudio exhaustivo de los principios de la administración de los mamelucos, y Masalik al-Absar fî mamālik al amṣār, un compendio enciclopédico también en relación con las prácticas administrativas.

Al-‘Umari (en árabe : العمري) pertenecía a una familia que siempre pretendió descender de Umar, el segundo califa del imperio islámico y que, antiguamente, esta extensa familia reclamaba su origen en La Meca.

Al-‘Umari nos legó una generosa descripción de al-Ándalus y de su visita a Granada en 1337 una interesante descripción de la ciudad, de la que extraigo la descripción que hace del río Darro y de cinco primeros puentes que ya existían cuando visitó la ciudad:

Fotografía de 1925 del qantarat Ibn-Raxiq o puente del hijo de Raxiq,
hoy llamado puente de las Chirimías.
‘’…El Dauro desciende de una montaña cercana a Guadix, al este de Sulayr, y después de haber atravesado jardines, campos y viñedos, llega a Granada por la Bib al-Difaf (Puerta de Guadix baja o de los Panderos) al Este de la ciudad, a la que corta en dos mitades.

En el interior de ella mueve numerosos molinos y pasa bajo cinco puentes:

El de Raxiq, el del Cadí, el del baño del Jas, el Nuevo y el del Álamo.

Sobre los puentes hay zocos y construcciones permanentes. El agua de este río corre a través de toda la ciudad, los zocos, las plazas y las mezquitas; a veces, aparece en la superficie del suelo, pero, en general, va oculta por atarjeas subterráneas y cuando se quiere se la encuentra”.

El polígrafo e historiador Ibn al-Jatib, que desempeñó altas funciones políticas, pues fue nombrando doble visir, lo que le valió el apodo de Dhû l-wizaratayn o "el hombre de los dos visiratos", escribió unos años después, ya en tiempos de Muhammad V, otra referencia al uso que se daba al agua del río Darro:

El qantarat al-Harratin o puente del Aljibillo
es el primer puente del río Darro en Granada.
“En el recinto de la ciudad y en sus extremos hay mas de ciento treinta molinos que muelen con agua corriente’’.

Desde la entrada del río Darro en la ciudad, por el paseo de los Tristes, hasta su desembocadura en el río Genil, los puentes que se tendieron en la ciudad para unir, en dos épocas históricas diferentes, las dos orillas fueron catorce, en un tramo urbano de 1.920 metros, que primero discurre descubierto desde el puente del Aljibillo a la iglesia de Santa Ana (653 metros) y después discurre embovedado desde Santa Ana al río Genil (1.267 metros) :

- 9 puentes durante la época musulmana.
- 5 puentes durante la época cristiana.

Estos puentes van numerarados desde el 1 al 14, en orden descendente, en el sentido de la corriente del río Darro hacia el río Genil, para entender mejor su localización.
En la Plataforma de Granada trazada por Ambrosio de Vico hacia 1613
(Grabado realizado por Félix Prieto hacia 1795)
se contempla el paso del río Darro y los puentes.
1 – Qantarat al-Harratin
2 – Qantarat Inb-Raxiq
3 – Qantarat al-Qaid Ibn Tauba
4 – Puente de Espinosa
5 – Puente de Cabrera
6 – Qantarat al-Hagimin
7 -  Qantarat al-Aadil
8 – Qantarat al-Hattabim
9 – Qantarat al-Qarraqim
10 – Qantarat Yidida
11 – Qantarat al-Dabbayin
12 – Puente de la Paja o del Rastro
13 – Puente de Castañeda
14 – Puente de la Virgen

Puentes del río Darro en la Granada musulmana

Los 9 puentes construidos durante la época musulmana (711-1492) fueron:

Según Ibn Fadhl, sobre estos puentes de la Granada islámica existían unas norias para extraer agua del río.
 
1 – Qantarat al-Harratin o al-Harracín 
o puente del Aljibillo o puente de los labradores.

El qantarat al-Harratin o puente del Aljibillo.
Situado en el paseo de los Tristes, frente a la cuesta del Chapiz, es conocido como puente de la puerta de Guadix, al-harracin o de los labradores, ya que harraz significa labrador y el plural es Harracin, aunque también se ha transcrito Haratsin.

De su época sólo se conserva su fábrica en el estribo sur, en la margen izquierda del río Darro, y su última reconstrucción tuvo lugar en 1861.

El qantarat al-Harratin o puente del Aljibillo es también llamado puente
 del Rey Chico, por una antigua sala de fiestas. En la fotografía
de 1931 se observa el carmen del granadillo y la Alhambra.
2 – Qantarat Inb-Raxiq o puente del hijo de Raxiq, al parecer la persona por cuya iniciativa se construyó.

Qantarat Inb-Raxiq o puente del hijo de Raxiq,
hoy llamado puente de las Chirimías.
Situado en el paseo de los Tristes, junto la antigua puerta de Guadix y al carmen de las Chirimías, que era conocido durante la época musulmana como puente del hijo de Raxiq y durante la época cristiana como puente del Monte de Piedad o de las Chirimías, por las casas ubicadas en la margen derecha donde estuvo el primer Monte de Piedad de Granada y la Casa de las Chirimías.

El río Darro, desde el puente de las Chirimías y la edificación de la
derecha es la antigua espartería del Hotel Reuma.
3 – Qantarat al-Qaid Ibn Tauba o puente del Cadí, situado frente a El Bañuelo, que podría significar del Juez, dado que un Cadí era el juez que aplicaba la sharía, la ley musulmana inspirada en El Corán.

Fue construido en el siglo XI, según al-Jatib, por Alí Ibn Mohammad Ibn Tauba por encargo del rey zirí Habus, nombrado Cadí o Alcaide de Granada en el 477 de la Égira (año 1055), y según indicó Luis Seco de Lucena ''fue el primero que se construyó, que puso en contacto las Alcazabas Cadima y Gidida con la fortaleza dela Alhambra'' y era el límite oriental de la Granada zirí y conectaba El Albayzín con la Alcazaba de la Alhambra.
El qantarat al-Qaíd Ibn Tauba o puente del Cadí.
Grabado de David Roberts. 1834.
Se decía en su época que un jinete podía recorrer la parte superior del muro antiguo y, tras cruzar el puente a caballo, llegar a la puerta de las Armas.

Durante varios siglos se dijo que los Reyes Católicos dictaron una disposición para que se cubriera el suelo superior con lozas, cosa esta que el arquitecto y arqueólogo Leopoldo Torres Balbás desdijo, al matizar que ese suelo ya figuraba antes de la toma de Granada.

El puente del Cadí fue derribado en la primera mitad del siglo XVII y sólo se conserva la base que hay en la actualidad, situada en la margen izquierda del río Darro, y el inicio del arco de herradura.


6 – Qantarat al-Hagimin o puente de los barberos o de los alhajanes, ya que hagim significa barbero siendo el plural hagimin.

Situado en junto a la mezquita que daría lugar a la iglesia de Santa Ana, era un puente de piedra que comunicaba la aljama Almanzora con el Albayzín.

En 1498 fue ensanchado y en la inundación de 1835 sufrió importantes daños y ya en 1880 fue destruido cuando se construyó la cubierta que dio lugar a la aparición de la plaza de Santa Ana.

7 - Qantarat al-Aadit o puente de lo Justo.

Situado en la calle del Estribo, y daba acceso al Tribunal de los Mercaderes erigido en una zona del Zacatín cercana a la Mezquita Aljama, en el corazón de la medina de Granada.

al-Aadit es una palabra árabe que significa lo justo o la cosa justa, y que aquí está en relación clara por el puente de acceso con el Tribunal de los Mercaderes.

8 – Qantarat al-Hattabim o qantarat al-Hamman al-Tix
llamado el puente del hamman al-Tay, era el puente del baño de la Corona, al estar cercano al baño de la corona y también era llamado el puente de los leñadores.

Situado en la plaza de Cuchilleros, comunicaba la calle Elvira con el antiguo acceso a la Alhambra.

9 – Qantarat al-Qarraqim o al-Gharrazín o puente de la Gallinería, de San Francisco y de los Sastres y de los Zapateros, ya que gharrás significaba zapatero y el plural era gharrazín o qarraqim, que era el puente de los zapateros de alcorques.

El qantarat al-Qarraqim o puente de San Francisco.
Situado el puente frente a la antigua calle Sierpe Alta, una calle que desapareció cuando se abrió la actual plaza de Isabel la Católica, y comunicaba el Realejo con la calle Zacatín, en cuyo entorno se establecieron los gremios de artesanos y cerca estaban el baño de Qarraqim o de los Zapateros y la antigua Alhondiga Zaida de los cristianos y en la margen contraria estaba, cerca de la Gallinería, la Casa de la Justicia del Reino de Granada, durante la época musulmana.

10 – Qantarat Yidida o puente Nuevo o del Carbón.
El qantarat Yidida o puente Nuevo o del Carbón.
Comunicaba el Zacatín y la Alcaicería con la alhóndiga yidida o funduq, hoy conocida como el Corral del Carbón.

Este puente fue destruido en el siglo XIX al ser cubierto el río con el embovedado que dio lugar a la calle Reyes Católicos.

11 – Qantarat al-Dabbayin o puente del Álamo o puente de los Curtidores.

Situado en la calle Sierpe (en la margen derecha) la calle Zaragoza (en la margen izquierda), unía la plaza de Bib-Rambla con el convento de franciscanos Casa Grande, hoy plaza del Carmen, a través de la puerta bib-al-Dabdaguinb o puerta de los Curtidores.

Puentes del río Darro en la Granada cristiana

Los 4 puentes construidos en época cristiana (1492 - 1938)

4 – Puente de Espinosa

Su nombre corresponde al letrado Cristobal de Espinosa, que era propietario de la casa y huerto del Almez, que se extendía a espaldas del puente del Cadí.

5 – Puente de Cabrera

Su nombre corresponde a don Pedro Cabrera y Jaques de Mansilla, comendador de Ocaña y que fue teniente del Generalife.
El puente de Cabrera.
Estos dos puentes, que se conservan en la actualidad en la Carrera del Darro, unían el Albayzín con los barrio de Almanzora y La Churra.

Son puentes de obra de ladrillo y piedra y que dan a esa calle todo un aire romántico que la han convertido en una de las calles más románticas de Granada, al pasear bajo la Alhambra y El Albayzín, desde la margen derecha del rio Darro.

En la actualidad, hay un proyecto para desarrollar un nuevo paseo por la margen derecha del río Darro, desde la iglesia de Santa Ana hasta el Hotel Reuma, que se convertiría en ese punto de información turística que la zona demanda.

12 – Puente de la Paja o del Rastro, situado en Puerta Real, en el ángulo que aquí forma el río Darro, junto al paño de la muralla que enlazaba las puertas de Bib al-ataubín con la Bib al-Rambla.

El puente comunicaba el barrio de la Magdalena con el barrio de la Manigua, lugar donde se situaron las mancebías desde el siglo XVI, que se extendían hasta la antigua iglesia de la Magdalena, hoy ya demolida, situada en la calle Mesones.

13 – Puente de Castañeda

Este puente desapareció con el trazado de la última fase del embovedado del río Darro en 1938.

El puente de Castañeda y el río Darro
al descubierto en Puerta Real.
14 – Puente de la Virgen

Este puente desapareció con el trazado de la última fase del embovedado del río Darro en 1938.
El puente de la Virgen desde la orilla izquierda del río Genil;
a la derecha, el puente romano del Genil.
Construidos ambos puentes a finales del siglo XVIII para comunicar la ciudad desde la zona del Campillo y el barrio de la Virgen con el barrio de San Antón.

Fueron demolidos en 1938 para ejecutar la bóveda de cobertura del río Darro hasta su desembocadura con el río Genil, completando la bóveda que ocultaría el río Darro desde la iglesia de Santa Ana hasta la desembocadura con el río Genil y que dio lugar a un nuevo eje de comunicación vial de 1.920 metros el centro de Granada (Plaza de Santa Ana, Plaza Nueva, Calle Reyes Católicos, Puerta Real y Acera del Darro).

El río Darro discurre al descubierto por Puerta Real
Como dato curioso para la historia de Granada queda añadir que la actual calle Reyes Católicos, desde Plaza Nueva a Puerta Real, cuando surgió, tras el embovedado del río Darro, tuvo dos nombres en 1886:

Desde el puente de la Paja (Puerta Real) hasta la plaza del Carmen se llamaba Calle Reyes Católicos y desde la plaza del Carmen hasta Plaza Nueva fue denominada Méndez Núñez, en honor al vencedor de la batalla naval en El Callao.

Este último nombre sería retirado en 1892 y la totalidad de la calle pasaría a denominarse Reyes Católicos.

Bruno Alcaraz Masáts

sábado, 7 de mayo de 2011

La medina zirí de Granada
La Alhambra y la zona de la Medina de Granada.
Fotografía de Rambutan, por cortesia de TripAdvisor,
tomada desde El Albayzín, en primer plano.

La expansión urbana de la ciudad de Granada, durante la dinastía zirí, se desarrolló hacia la parte baja de la ciudad y daría, 30 años después, a toda una serie de nuevas edificaciones erigidas sobre un nuevo trazado urbano con numerosas calles estrechas y plazas que formarían la Medina de Granada, erigida en el interior de una nueva muralla que la rodearía y que se asentaba sobre unos terrenos de la Vega de Granada, que tenía un perímetro irregular.

La ciudad zirí de Granada constaba de un núcleo central, la Medina, extendida en la planicie bajo la colina de San Miguel, en la ribera derecha del río Darro y esta Medina de Granada estaría constituida por 26 barrios sobre dos ejes principales viales, la calle Elvira y el Zacatín.

El río Darro dividía la Medina en dos núcleos con nuevos poblamientos, así, en la margen derecha del río Darro se erigieron quince barrios, como el Zenete, Elvira y la Aljama, entre otros, y en la margen izquierda once barrios, como Almanzora, la Churra, Axabín y el Mauror.

Plano de la Granada árabe, por Luis Seco de Lucena - Año 1910. 
La zona baja del plano era la extensión de la Medina de Granada.
Como en el Albayzín, las viviendas particulares tenían fachadas exentas de decoración, lisas, protegidas con celosías de madera y ajimeces o miradores volados, en donde la decoración interior solía ser de mármol, escayolas y yesos en sus paredes y con una fuente o una alberca en el patio, numerosas alfombras y tapices y otros elementos que denotaban que las fachadas principales estaban en el interior de las viviendas, no en el exterior.

Antigua postal de 1907 de la Abadía del Sacromonte,
donde se ve la Alhambra, a la izquierda,
y la zona de la Medina al fondo. 
Según el arquitecto y arqueólogo Leopoldo Torres Balbás, ‘’las casas de la Medina hablaban de la afición de sus habitantes por el aislamiento, a la vida íntima y recatada’’.

Exceptuando la Alcaicería, cuyas calles estaban trazadas con rectitud excepcional, siguiendo en paralelo al trazado rectilíneo del Zacatín, las sinuosas calles de la Medina se distribuían en 26 barrios, algunos amplios, llamados hara, como el de los tawwabín, o ladrilleros, que tenían además de las viviendas su mezquita de barrio, su escuela primaria, sus baños, su horno, etc.; otros barrios reducidos, formados por sólo dos o tres callejas, se abrían al exterior por una única puerta o paso, denominándose adarves.

La Medina se caracterizaba por contener en su interior los edificios emblemáticos de la Mezquita Mayor, la Madraza o alta escuela oficial, los principales zocos, así como las alhóndigas y los baños importantes, cuya calle principal entre la Medina y el Albayzín era la calle Elvira que unía la Puerta de Elvira con la plaza de los Leñadores (hoy plaza de San Gil), junto a plaza Nueva y que, por el antiguo acceso, continuaría, en época nazarí, hasta la Alhambra. La plaza principal de la Medina se situaba frente a la Mezquita Mayor y el hábitat dentro de la Medina era denso, con escasos espacios libres o casi carente de terrenos cultivados.

Los arrabales situados a extramuros de la Medina sí que disponían, en cambio, de zonas libres y huertas, como la Huerta Alta en la Alcazaba antigua. Esas huertas de antaño se denominaron en muchos casos en árabe con la palabra kararn (viñas), de donde se generalizó el nombre de Carmen, que, en Granada, sigue designando las casas con huerto y jardín.

A partir del siglo XIII, con la instauración de la dinastía nazarí, con Alhamar como fundador, conoció la Medina de Granada un tiempo de florecimiento en sus aspectos de expansión y demografía, con la aparición de nuevos barrios y nuevos arrabales o barrios a extramuros de la Medina.

La Medina de Granada tuvo una muralla con diecinueve puertas y diversas torres, que estaba rodeada de arrabales y la sensación de abundancia que producía la ciudad venía determinada por todo un cinturón de arboledas, jardines y huertas privadas que cercaban la muralla, donde la admiración crecía al punto de contemplar la Vega con sus tierras de pan, que eran sembradas todos los años y las numerosas alquerías, huertas, molinos y vergeles.

En las medinas, se levantaron toda usa serie de edificios característicos, como la Mezquita Aljama, La Madraza, el funduq o Alhóndiga Yidida, la Alcaicería y las rábitas y una serie de estructuras como fueron los mercados o zocos, los molinos, los hornos y los baños.
 
Grabado sobre madera dibujado por H. Catenacci ,
grabado por C. Barbant en 1878.
Si tras las puertas de las murallas se abrieron nuevos espacios utilizados para diversas actividades públicas como mercados, a extramuros de la Medina se situaron los cementerios, siendo el más importante el que quedaba al exterior de la Puerta de Elvira, que se llegó a proteger con una cerca y puertas torreadas.

Las transformaciones cristianas de la Medina de Granada se iniciaron en el siglo XV y casi todos los edificios fueron demolidos o algunos destinados a un nuevo uso.

En el siglo XVI, la Medina de Granada sería sometida a toda una serie de desarrollos que resultaron de la superposición de nuevos organismos sobre la estructura nazarí, como un auténtico urbanismo de ocupación del que, sustancialmente, se conservó una parte importante de la estructura vial de la Medina y sus arrabales, quedando tan sólo una serie de edificios, como La Madraza y el Corral del Carbón, y una serie de casas moriscas y mudéjares como ejemplo específico de una forma de la vida medieval de la Granada musulmana, donde la intimidad y la arquitectura impresiona y magnetiza aun.

Libro recomendado:

PLANO DE GRANADA ÁRABE
por Luís Seco de Lucena.
Imprenta de El Defensor de Granada.
Reyes Católicos, 8, principal.
1910
Reproducción faccsimil de la edición publicada en 1910
Reeditado en 1982 por:
Los Libros del Caballero Andante - Nº 3
Editorial Don Quijote.
ISBN 84-85933-14-1
Bruno Alcaraz Masáts

lunes, 25 de abril de 2011

La acequia de Aynadamar
Fotografía de 1904 de la fuente Grande, en Alfacar
La acequia de Aynadamar está considerada como la más compleja de las obras hidráulicas que hicieron los árabes en Granada.

De ella diría Enríquez de Jorquera:

"... la ofrece por la parte del Norte el lugar de Alfacar el agua de su mayor y más celebrada fuente que al pie de la más alta cumbre y sierra y puerto del Alfaguara, en una deleitosa floresta de vides que le sirve de alfombra bordada de diversas y matiçadas flores a quien este maravilloso sitio, que sirve de mirador goçando de la extendida vega, naturaleza dio nativa fuente de las mayores que el reino de Granada goça del tamaño de una placeta redonda por las tres partes, que por otra parte da principio a un desaguadero de que se forma una grande y ancha acequia de mas de un estado de fondo.”

Plano general de la acequia de Aynadamar,
según el Apeo de Loaysa - 1575.
Bermúdez de Pedraza la describiría como excelencia de la Vega de Granada:

Indicador del nacimiento, curso, derivaciones y terminación
de la Acequia de la Fuente Grande de Alfacar,
publicado en 1880 en el libro
"Análisis de las Aguas de Granada y sus contornos"
de Don Alejo Luis Yagüe.
“La Vega tiene últimamente al septentrión los frescos cármenes de Dinadamar y Fargue, palabras árabes que significan ‘ojo de lágrimas’ y ‘división’ por estar divididos estos dos pagos, respectivamente.

So legua y media de huertas en las laderas del Albaicín, que mira hacia la Vega con una acequia o río de agua de la fuente de Alfacar, lugar dos leguas de Granada.

Esta fuente está al pie de la sierra de Cogollos, cércanla tres robles tan grandes, que aunque  el circuyto de la fuente es grandísimo, lo abraçan todo; por lo cual goza todo el Verano  de perpetua sombra, y ayre suave, y delicioso, es en forma redonda y tan grande como un buen patio; no nace en forma de caño, sino toda la capacidad de su sitio mana hazia arriba, y della sale río referido, con el cual pueden moler quatro ruedas de molino.

El agua es salutífera, y medicamento contra tercianas, y tan prompta para la digestión, que por abundante que sea el alimento, lo deshaze en el estómago; su temperamento es el natural de las fuentes, templada de invierno y fría de verano, y tan deleitosa a la vista, así por su grandeza, como por verla salir hazia arriba, que por ella fuera excelente Granada,  cuando no tuviera otras muchas excelencias”.

Portada del libro de Don Alejo Luis Yagüe.
Nace en la Fuente Grande de Alfacar. Esta acequia abastecía los pagos de Aynadamar y Manflor y los barrios del Albayzín y Alcazaba y el pago de Almajayar, llegando sus derrames a suministrar agua a casas de la Calle Elvira. En la actualidad ha abastecido a la barriada de El Fargue hasta fecha reciente.

El rey Abd-Allah, en el siglo XI, encargó a su visir Abu Mu Ammal que trazara una acequia desde Alfacar, un pueblo cercano, situado al pie del Cerro de la Cruz, a 1.126 metros de altura, para que desde fuente Grande se abastecieran Alfacar, en esta época se habla de una población de 980 personas, con un padrón de viviendas de 245 casas y se dividiría el municipio en dos barrios: Alfacar Alta y Alfacar Baja, y la ciudad de Granada, que tenía entonces una población de treinta y ocho mil habitantes.

El nombre de Acequia de Aynadamar, conocida también con el de Fuente de las Lágrimas, viene del árabe y está compuesta por dos voces: "ayn" (ojo y por extensión fuente) y "damar" (lágrimas) ya que se decía que su manantial derramaba agua lentamente en forma de lágrimas, y tiene su origen en el manantial denominado Fuente Grande, en el término municipal de Alfacar.

Esta acequia surtía de agua al arrabal del Albayzín y al barrio de la Alcazaba, además de a Alfacar, Víznar, El Fargue y la abadía del Sacromonte, mediante una cañería que tomaba el agua en zona cercana al barrio de El Fargue y, despues de distribuir el agua por todo el trazado urbano de El Albayzín, llevaba el agua a diversos edificios tan singulares de la ciudad de Granada como el monasterio de la Cartuja y la Golilla de Cartuja, el carmen de la Victoria, el Hospital Real, el convento de los Capuchinos, el hospital de San Juan de Dios y el monasterio de San Jerónimo.

Fotografía de la fuente Grande en otoño. Foto de Julita.
El 22 de Diciembre de 1491, se firmaron las Capitulaciones de Alfacar por los habitantes musulmanes que ponían fin al último foco de resistencia de los nazaríes ante las tropas de los Reyes Católicos, en la que fue la última capitulación de la guerra y tras ser conquistada Granada en 1492 por los castellanos, la acequia siguió en uso y en 1501 apareció nombrada como acequia de Aynadamar en los Archivo Municipales de Alfacar y Granada.

La acequia de Aynadamar salvando un barranco con un acueducto.
Foto de Javier Martín.
El 2 de octubre de 1501 se redactaba una Real Cédula por la que se creaba el Juzgado de Aguas de Granada, el 15 de octubre del mismo año se aprobaban las Ordenanzas de Granada, por las que se había de regular el suministro y distribución de aguas por parroquias, días y horas, donde se citan la acequia de Aynadamar y su fuente Grande.

Según Antonio Orihuela (1991) la acequia de Aynadamar se dividía en el siglo XX en tres sectores:

1º - Desde la fuente Grande al carmen del Madroño.
2º - Desde el carmen del Madroño hasta el Fargue.
3º - Desde el Fargue hasta Manflor.
 
Fotografía de invierno en la acequia de Aynadamar.
Foto de Luis Marín.
En este punto la acequia se dividía en dos ramales secundarios. Uno de ellos se dirigía al Hospital Real y el otro atravesaba la Puerta de Fajalauza, bajaba por la placeta de la Cruz de Piedra y la calle San Luis hasta Santa Isabel de los Abades. Antes de su último destino la acequia se dividía en varios principales: uno para la plaza del Aliatar y otro para la vereda de los Pinchos por la calle San Luis. El ramal principal pasaba por encima de la puerta de Fajalauza atravesando la muralla exterior.

El primer entubamiento de la acequia de Aynadamar
se observa en el lado derecho de la fotografía.
Bajaba por el callejón de la Alberzana y la calle San Gregorio. Atravesaba el aljibe del Paso hasta la Casa de los Mascarones y de allí bajaba por la calle del Agua. En el número 1 de esta calle, donde se ubicaban los baños más importantes del arrabal, la acequia giraba por la calle Panaderos, y hacia la derecha un principal bajaba por la Cuesta de Alhacaba surtiendo su aljibe. La acequia principal llegaba hasta la iglesia del Salvador, antigua mezquita mayor del Albayzín.

En todo este recorrido existían tomaderos o cauchiles que desviaban el agua a casas particulares, aljibes y cármenes. Por ejemplo en la parte alta de la calle de San Gregorio se encontraban los cauchiles para los cármenes de Carrillo y de Arquelladas en la calle María de la Miel y en la puerta de San Gregorio otros tomaderos servían para llevar el agua a las casas del Chapíz y al Carmen de la Victoria.

La acequia de Aynadamar atravezando el barranco de Juan Torres
En la calle del Agua desde los cauchiles se abastecían las casas y los aljibes de la zona de San Bartolomé y San Cristóbal. Frente al número 19 de esta misma calle estaba el cauchil para los aljibes Colorado y de San Ildefonso. En la calle Panaderos había un tomadero que iba hacia los aljibes de Bibalbonut, de las Tomasas y del Trillo. Más adelante el cauchil de otro principal permite la desviación hacia los aljibes de la plaza del Salvador y del Peso de la Harina.

En la plaza Larga la acequia formaba un sifón para que el agua tomara la suficiente presión y elevarla hasta el nivel de la Alcazaba. Un subramal pasaba por la Bab Qastar o puerta del Rastro hasta el aljibe de San Nicolás.

El ramal más importante atravesaba la muralla por debajo de la Bib al-Ziyada o Arco de las Pesas y surtía el aljibe de la Gitana y el aljibe del Rey. Desde aquí se volvía a dividir en dos acequias y un principal. El principal iría a la calle de María de la Miel, abasteciendo el aljibe del Gato, bajaría por la cuesta del Granadillo cruzando la calle Aljibe del Trillo y desembocaría en la plaza del Almez.

Una de las acequias bajaba hacia la Dar al-Horra terminando en el Arco de las Monjas.

De allí continúa un principal hacia los aljibes de San Miguel y de San José. De este principal salían dos secundarios. Uno abastecía el aljibe de Oidores en la plaza del mismo nombre y otro llenaba el aljibe del Zenete después de circular por las calles Bocanegra y Cruz de Quirós. El otro bajaba hasta la esquina del Camino Nuevo de San Nicolás.

El primer plano del abastecimiento de agua a Granada, de 1575.
Aquí se dividía en dos principales: uno que se dirigía por la calle Almirante, surtía el aljibe de la Cruz Verde, continuaba por la cuesta de San Gregorio y desembocaba en la placeta de Porras; el otro bajaba por la calle Tiña, Muladar de Doña Sancha, placeta de Sánchez hasta la calle Bravo.

En el último sector, la acequia bajaba por la Golilla de Cartuja y aproximadamente paralela al trazado de la antigua carretera de Murcia atravesaba el Carmen de Tallacarne y, cruzando la citada carretera, llegaba al partidor de Manflor, donde se distribuía en el ramal principal y los dos secundarios para cubrir completamente todo el Albayzín.

Los 12 ramales de la acequia de Aynadamar cuando penetra en El Albayzín:

1 - Ramal de San Luis                        (3 algibes)
2 - Ramal de San Gregorio                  (1 algibe)
3 - Ramal del Chapiz                          (3 algibes)
4 - Ramal de San Agustín                  (5 algibes)
5 - Ramal de Trillo                                (1 algibe)
6 - Ramal de Pilar Seco                      (3 algibes)
7 - Ramal Grifos de San José            (5 algibes)
8 - Ramal de San Andrés                     (1 algibe)
9 - Ramal de la Alhacaba                   (2 algibes)
10 - Ramal de San Cristobal                  (4 algibes)
11 - Ramal de San Juan de Dios             (1 algibe)
12 - Ramal de la calle del Agua      (1 baño árabe)
Francisco Henriquez de Jorquera, diría en sus Anales de Granada:

"No tan solo el Genil y el Dauro dan tan copiosamente sus aguas a Granada,
como se ha dicho arriba con tanta abundancia quando las que a ella le
sobran fueran de grande estimacion en las más poderosas poblaciones,
sino que para su mayor alabanza en su superior alcazaba, altura
increible que casi domina el dilatado Albaycin, población de los
baecinos, la ofrece por la parte del Norte el lugar de Alfacar
el agua de su mayor y celebrada fuente (…)

Conducese esta acequia pura y cristalina sin otras mixturas, por la falda
esta encumbrada sierra por grandes bueltas y rodeos, cabeceando viñas a
quien raíces refresca y por artifi ciosas alcantarillas atrabeçando cañadas,
a el lugar de Víznar, que en ameno y agradable sitio tiene su asiento, de
saludable verano y dandole de bever y a sus molinos corriente, prosigue
al mediodía, tal vez ocultándose por las entrañas de floridos cerros que
por cavernosas minas le dan paso al amenisimo fargue, pensil famoso
de çaçonadas frutas, y ya descubiertos sus líquidos cristales, visitando
primorosas alcatifas de los carmenes, quintas y retiros de la famosa
Ynadamar, recreación de los hijos de Ygnacio y de los de Bruno,
y corriendo risueña se entra en Granada por la Fajalauça,
puerta de a donde liberalmente se reparte por diferentes cañerías
y aquaductos dando de bever a nuebe parroquias, dos combentos de
frailes y uno de monjas y vajando a lo llano a la gran casa del
hospital Real y a su grande varrio, combento de Capuchinos
y parroquial de San Yldefonso y frailes mercenarios".

Libro recomendado:

LOS MOLINOS DE LA CIUDAD DE GRANADA
- los molineros y el agua de Granada -
de José Miguel Reyes Mesa,
en colaboración con la Obra Social de Caja Granada.
I.S.B.N. 84-89685-43-6 / Editado en el año 2000.

Bruno Alcaraz Masáts

martes, 5 de abril de 2011

La Mezquita Aljama de Granada

Representación de la ciudad de Granada atribuida a Pedro Cristo II (1507-1530)
El austriaco Hieronymus Münzer, uno de los primeros viajeros cristianos en visitar la ciudad tras la Toma de Granada en 1492, relataría en su “Viaje por España y Portugal”, cuando el 22 de Octubre de 1494 llegó a Granada y describió su primer encuentro con la ciudad recién conquistada:

“El 22 de octubre, después de mediodía, entramos en la gloriosa y populosísima ciudad de Granada y ese mismo día visitamos la Mezquita Aljama de la ciudad:

Toda está recubierta de finos tapetes de blanco junco, lo mismo que el arranque de las columnas.

Tiene setenta y seis pasos de anchura y ciento trece de largura; en el centro, un palacete con una fuente, para sus abluciones, y nueve naves u órdenes de columnas; en cada nave hay trece columnas exentas y catorce arcos.

Además de las columnas laterales, hay huertos y palacios. Vimos también arder muchas lámparas, y a sus sacerdotes cantar sus Horas.

Fuera de aquella mezquita hay un edificio, y en su centro una larguísima pila de mármol, de veinte pasos, en la cual se lavan antes de su entrada en la mezquita.

En los alrededores hay pequeñas construcciones, con conducciones de agua para sus retretes y cloacas, que son una abertura sobre la tierra, larga de un codo y ancha de un palmo.

Debajo de ella va el agua corriente.

Hay también una pequeña pila para orinar. Todo esto está construido tan cuidadosa y pulcramente, que causa admiración.

Hay asimismo un pozo excelente con agua para beber”.
Planta de la mezquita según el plano de Juan de la Vega, trazado en 1594.
La mezquita aljama fue construida por los ziríes en la llanura, cuando la ciudad se extendió fuera del recinto amurallado de la Casba al-Qadima (o “alcazaba vieja”), sita en la colina del Albayzín en su ladera S., y era el lugar en que se asentaron en un principio los emigrantes, y posteriormente surgió la llamada Qasba al-Yidida (o “alcazaba nueva”), que se suele situar en la otra orilla y que los historiadores situan en la Alhambra.

Junto a la mezquita aljama fueron erigidos toda una serie de edificaciones en las dos márgenes del rio Darro, como el “funduq”, llamado la Alhóndiga Yidida (o “Alhóndiga nueva”, hoy conocido como el Corral del Carbón) situado en la margen izquierda del rio Darro y es la única alhóndiga que se conserva íntegra en España y en la margen derecha se asentarían la mezquita aljama, la escuela coránica de la Madraza y la Alcaicería, el mercado de la seda y los paños finos, del que Andrea Navagiero dijo que eran de igual calidad que los paños y las sedas de Italia".
  
Fotografía de 1870 de la fachada de la Alhóndiga Yidida,
hoy conocida como el Corral de Carbón.
Se iniciarían las obras de la mezquita aljama entre 1016 y 1038 con Zawi, el primer emir de Granada, fundador de la dinastía zirí, perteneciente a la dinastía sinhaya (o lamtuna), es decir, “portadores de velo”. Los sinhayas eran seguidores de los fatimíes en oposición de la tribu zanata, que era antifimita.

Zawi fue recordado por ser el emir de unos cambios decisivos en la historia de la ciudad de Granada: el cambio de capitalidad desde Elvira a Granada, cuando los habitantes de Elvira se trasladaron a Granada y se asentaron en la parte alta del Albayzín, el trazado de las primeras murallas ziríes y la edificación de la mezquita aljama.

Zawi, un emir nostálgico de su tierra natal, renunció de manera brusca a su trono y en 1025 embarcó en Almuñecar, camino de África, y se dice que murió envenenado en Qayrawan.

Planta de la mezquita aljama de Granada, según el plano
dibujado por José Sánchez y Sebastián Díaz de 1704.




Grabado de Antón Van den Wyngaerde, que recoge las obras de la
Catedral de Granada y la planta de la mezquita aljama de Granada,
donde sería erigida la iglesia del Sagrario.
De la mezquita aljama que Zawi mandó erigir, se conocen las características de su construcción por un plano fechado en 1704.

Según Leopoldo Torres Balbás, arquitecto y arqueólogo que ocupó el cargo de arquitecto conservador del conjunto monumental de la Alhambra y el Generalife entre 1923 y 1936, la mezquita aljama o zirí de Granada tenía una planta rectangular, de 30 metros por 45 metros, y su división interna era de 11 naves, donde la central y las de los extremos eran mayores, donde el muro de la quibla era el punto de confluencia, cuya orientación era hacia el Sureste.

El arquitecto y arqueólogo Leopoldo Torres Balbás
Las naves estaban separadas por 130 arcos que descansaban sobre capiteles reutilizados (distintos de fuste) y carentes de basa, aunque no se descarta que la primera obra tuviese pies derechos en lugar de columnas y que, con el tiempo, fueron sustituidos. En 1704 aun subsistían 6 soportes de madera.

Unicamente aparecían ricamente labradas sus tres puertas principales, estando el resto del edificio carente de adornos externos.

 La conocida como Torre Turpiana, era el alminar de la
mezquita aljama de Granada, reflejada en 
el grabado de Heylan, hecho en 1614,
al que llamó "Torre Inhabitable Turpiana"
es una copia de un dibujo de 1588, que recogía la demolición.
El alminar de la mezquita aljama de Granada, conocido como “la torre turpiana”, era el punto más elevado de la mezquita, situado en uno de los laterales y era la torre de llamada para invocar a los fieles para que acudiesen al rezo diario y a la oración del viernes y fue demolido en 1588 por estorbar en el trazado de la planta que ocuparía la Catedral de Granada.

En torno a la mezquita de Granada fueron construidos diversos edificios auxiliares para el buen funcionamiento de ésta, como un abastecimiento de agua por acequia, una casa de abluciones para la purificación y un aljibe.

La acequia de Axares (acequia de Las Alegrías), que discurre bajo la calle San Juan de los Reyes, se ha tenido hasta fecha reciente como el abastecimiento de agua para la mezquita aljama.

La casa de abluciones, al parecer situada al noreste de la mezquita aljama, era una modesta construcción que disponía de un patio central y una alberca de mármol.

En esta fotografía de 1876 se observa el aljibe de la mezquita aljama de Granada,
situado en el vértice de unión de la Capilla Real y la Lonja de Mercaderes, y que
aparece cubierto por una caseta de obra con tejado, dos respiraderos y puerta.
El aljibe de la mezquita aljama constaba de varias naves cubiertas con bóvedas de aristas que disponía de seis pilares de sección rectangular, de 61 x 78 centímetros, sin molduras.

Dibujo en perspectiva que representa el actual estado del aljibe
de la mezquita aljama de Granada
Las bóvedas arrancan de muros y pilares mediante un pequeño resalte, cuyo vuelo oscila entre uno y cinco centímetros, con objeto de absorber los pequeños defectos de replanteo que hacen que sus naves no sean exactamente iguales.

Al construirse a principios del siglo XVI la Capilla Real y la Lonja de Mercaderes, el emplazamiento del brocal supuso una dificultad para resolver los espacios y la plaza que surgiría, por lo que fue demolido y sustituido por otro de forma circular situado en el rincón que forman ambos edificios, brocal que aún se observa en un rincón de la plaza, en la confluencia de los dos edificios resultantes.
 
Sección del aljibe, en su actual estado, según M. López Bueno y P. Salmerón.
Para ello hubo que romper la bóveda de medio cañón que se apoyaba en el muro noroccidental del aljibe, así como cubrir el tramo donde estaba el brocal musulmán con una bóveda muy rebajada.

Planta del aljibe, en su actual estado, según M. López Bueno y P. Salmerón.
Las dimensiones interiores del aljibe son 8,46 x 6,51 metros y de ser coetáneo con la mezquita mayor, el aljibe sería una obra zirí del siglo XI y se le supone el segundo de mayor capacidad de almacenamiento de agua, tras el aljibe del Rey.

El interior del aljibe está enlucido con mortero de cal bien conservado, lo que no nos ha permitido comprobar si los muros son de ladrillo, como sí ocurre en pilares y bóvedas. La solería parece de hormigón de cal, aunque su observación es difícil ya que, en la actualidad, el aljibe tiene una capa de agua de unos 20 centímetros.

Pabellón octogonal nazarí sobre el aljibe que cubría la fuente,
según M. López Bueno y P. Salmerón
Los vestigios de dicho brocal, situados unos 80 centímetros aproximadamente bajo el pavimento actual de la placeta, fueron encontrados en las excavaciones realizadas sobre el aljibe, a finales de 1990.

Este aljibe es hoy una de las pocas evidencias ocultas que testimonian la existencia en este lugar de la antigua mezquita aljama de Granada y uno de los pocos alijbes de uso público que se conservan en la parte baja de la ciudad de Granada.

El aljibe de la mezquita aljama de Granada, en una fotografía reciente.
En 1501 se erigió sobre la mezquita aljama de Granada una iglesia parroquial, bajo la advocación de Santa María de la O, conocida en Granada como la iglesia del Sagrario.

Documentos consultados:

* Torres Balbás, Leopoldo: “La mezquita mayor de Granada”, Al-Ándalus, X, 1945.
* Orihuela Uzal, Antonio y Vílchez Vílchez, Carlos: “Aljibes públicos de la Granada islámica” Granada, 1991
* Fernández Puertas, Antonio: “La mezquita aljama de Granada”, Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos – Sección Árabe- Islam 53 Biblid 0544-408X, 2004.
* Rodríguez Aguilera, Ángel: “Granada islámica”, Colección Granada y sus barrios, Granada, 2001.
* Gallego y Burín, Antonio: Granada, guía artística e histórica de la ciudad, Granada, 1982.
Obra recomendada:
LEOPOLDO TORRES BALBÁS.

Vílchez Vílchez, Carlos(aut.) Ed. Comares, S.L.
1ª ed., 1ª imp.(05/1999) 128 páginas; 21x13 cm
ISBN-13: 9788481518436
Encuadernación: Rústica
Colección: Biografías granadinas, 5

Bruno Alcaraz Masáts