jueves, 29 de octubre de 2015

Fallece el arabista don Emilio de Santiago y Simón, 
el mejor guía de la Alhambra

Don Emilio de Santiago y Simón durante la presentación del libro "Vivir la Alhambra".
Sus estudios, sus maestros y sus amigos le permitieron convertirse en uno de los 
intelectuales mejor considerados de las tres últimas décadas del pasado siglo

Emilio de Santiago, arabista, profesor universitario y uno de los intelectuales más comprometidos con Granada, y en especial con la Alhambra, ha fallecido a la edad de 69 años.

Estaba jubilado y los últimos años los dedicó al columnismo.

En IDEAL tenía una columna semanal, que publicaba todos los domingos en las páginas de Opinión. Con su muerte desaparece una de las pocas voces independientes de Granada, un intelectual de gran talla, y uno de los estudiosos que mejor estudió y comprendió la Alhambra.

Políglota, siempre fue el escogido para hacer de guía a las autoridades mundiales que acudieron a Granada a visitar la Alhambra. Sus estudios, sus maestros y sus amigos le permitieron convertirse en uno de los intelectuales mejor considerados de las tres últimas décadas del pasado siglo.
Emilio de Santiago Simón era doctor en Filología Semítica y fue profesor del Departamento de Estudios Semíticos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada.

Fue director de la revista 'Miscelánea de Estudios Árabes y Hebraicos', del Seminario de Estudios Magrebíes y Africanos y de la Cátedra Emilio García Gómez de Estudios Andalusíes de la Universidad de Granada, académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de Granada y académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

Estando considerado como el guía más ilustre que ha tenido la Alhambra, habiéndola enseñado durante treinta años a multitud de personajes nacionales e internacionales como el Dalai Lama, el Aga Khan, Severo Ochoa, Arthur Rubistein, Teresa Berganza, Monserrat Caballé, Ernesto Cardenal, Joaquín Achúcarro o la reina Noor de Jordania y también del ámbito cultural como Salman Rushdie, Rudolf Nureyev o Francisco Ayala.


El arabista ha impartido cursos de Historia del Islam Oriental y Occidental, Islamología, Derecho Islámico, Corán y Hadiz, Historia del Pensamiento Político Árabe-Islámico y del Pensamiento Filosófico Hispanomusulmán. Asimismo, ha dictado conferencias, cursos de doctorado, seminarios y masters en distintas universidades nacionales y extranjeras.

Precisamente el actual director del Patronato de la Alhambra, Reynaldo Fernández, lamentó ayer el fallecimiento de De Santiago, del que era amigo personal también por su vinculación profesional como estudioso de la lengua árabe y licenciado en historia medieval.

De hecho, recordó que fue con Emilio de Santiago comisario de la exposición  sobre poesía y música de Al-Ándalus que se celebró en los Reales Alcázares de Sevilla con motivo del mundial de esquí de 1995. "Era un gran arabista y una persona con una sensibilidad extraordinaria y un gusto exquisito", dijo Fernández, que destacó también su conocimiento sobre la Alhambra. "Como intelectual tenía una actitud crítica en algunos aspectos pero sus aportaciones siempre venían bien y eran positivas", recuerda.

Aunque en los últimos años estaba más apartado de la vida social, vivió una juventud intensa en Granada rodeado de intelectuales. Uno de sus amigos de juventud fue Juan de Loxa, que desde Madrid recordó ayer para este periódico la figura de "un sabio" como Emilio de Santiago, al que conoció a finales de los años 60 a través de la Universidad.

"Solíamos reunirnos en el café Suizo en torno a Elena Martín Vivaldi", a la que De Santiago consideraba casi como una madre. Durante los años 70 estuvieron especialmente unidos compartiendo experiencias literarias y formativas.

"Era un sabio desde muy joven", destaca De Loxa, que recuerda al arabista como alumno de Joaquina Eguaras (que dirigía la Escuela de Estudios Árabes) y discípulo de Emilio García Gómez.
"También quería ser poeta y de hecho publicó varios libros de poesía"

Así, entre sus publicaciones destaca La voz de la Alhambra, Serena de amarillos (una antología de Elena Martín Vivaldi), Siete poemas a la deriva, El polígrafo granadino, Fascinación, Las claves del mundo islámico o Palabras en un tiempo de talantes.

Aunque en los últimos años estuvo alejado del grupo de amigos de juventud, De Loxa, que guarda "recuerdos maravillosos y muy divertidos" de Emilio de Santiago, recuerda también sus últimas columnas en prensa, los debates en una televisión local, su voz grabada en el archivo del Centro de Documentación Musical de Andalucía o el homenaje organizado a Elena Martín Vivaldi.

El 9 de agosto este periódico publicó la última información sobre él sobre su otra pasión: los gatos. 

"Son mi debilidad. Son animales excepcionales: independientes al máximo pero capaces de dar todo el cariño del mundo", decía. Ahora vivía con Cuca y Peque, dos siamesas con las que compartió los últimos años de su vida, aunque siempre estuvo acompañado de gatos, pasión heredada de sus tías maternas.

"Yo muchas veces me acuerdo de forma especial de una de mis tías, porque todo lo que amo en la vida me viene de ella".

Incluso llegó a decir: "mi vida no habría sido igual sin los gatos".

Columnista semanal del periódico Ideal, el cuerpo sin vida de Emilio de Santiago fue encontrado ayer tarde por una vecina de su confianza en su domicilio del barrio.

Bruno Alcaraz Masáts, un alumno agradecido, al cual le transmitió sus conocimientos y ese “su sentido islámico-alhambreño,” su manera personal de ver y hablar con la Alhambra y el Generalife.

domingo, 18 de octubre de 2015

LA UGR ERIGE UN BUSTO AL POETA RUSO
ALEKSANDR PUSHKIN

El busto en el estudio del escultor ruso Boris Anatólievich Petrov
La obra, del famoso escultor de San Petersburgo Borís Anatólievich Petrov, ha sido trasladada desde Rusia a Granada para ser instalada en el Parque de Fuentenueva de la UGR.

La inauguración de la escultura, con ocasión del XIII Congreso MAPRYAL, “La lengua y literatura rusas en el espacio de la cultura mundial”, se celebrará el martes, 15 de septiembre de 2015 a las 15.30 horas.


El gran poeta ruso Aleksandr Pushkin tiene un monumento en Granada, en el Parque de Fuentenueva de la UGR, en Avenida de la Constitución, por iniciativa de los organizadores del XIII Congreso MAPRYAL, “La lengua y literatura rusas en el espacio de la cultura mundial”, que se desarrolló en el Palacio de Congresos del 15 al 20 de septiembre de 2015, con la asistencia de 1100 especialistas de más de 60 países.

Preparación del acto de inauguración en el Parque Fuente Nueva, de la UGR.
Fotografía de PhotoLanda 2015
El monumento, inaugurado el martes, 15 de septiembre de 2015, a las 15.30 horas, en presencia de personalidades rusas y españolas, ha sido elaborado en forma de busto por el famoso escultor de San Petersburgo Borís Anatólievic Petrov, escultor y pedagogo, miembro de la Unión de Pintores de Rusia y del Consejo de Urbanismo de San Petersburgo.

Entre sus trabajos más conocidos figura la obra conmemorativa “El hueco del bloqueo” en el malecón Fontanka, 21, de San Petersburgo.

Asimismo, el autor del busto de Pushkin participó en la creación del monumento-obelisco “Para la Ciudad Heroica de Leningrado”, situado en la plaza Vosstanya; realizó en colaboración con A. S. Charkin el busto de A. M. Gorchakov, emplazado en el jardín Alexandrovsky; y el monumento al mariscal L. A. Góvorov, cerca del Arco de Triunfo de Narva; así como la escultura de “El fotógrafo” en la calle Malaya Sadovaya.

Estado del monumento, tras su inauguración, en el Parque Fuentenueva, Granada.
Fotografía: PhotoLanda 2015.
El pedestal que sustenta en el Parque de Fuentenueva el busto de Pushkin es de piedra de Sierra Elvira y ha sido elaborado en Granada.

La UGR ha confeccionado una placa conmemorativa en bronce, emplazada al lado del busto con el texto:

Placa que figura a la derecha del monumento, en ruso y en castellano.
Fotografía: PhotoLanda 2015.
“Este monumento al gran poeta ruso ha sido erigido con motivo del XIII Congreso de la Asociación Internacional de Profesores de Lengua y Literatura Rusas (MAPRYAL), 
celebrado del 13 al 20 de septiembre de 2015, a iniciativa de dicha Asociación
 y de la Universidad de Granada, y con la colaboración financiera
de la Fundación “Russki Mir”.

En el acto se recitaron poemas en ruso y en español del poeta nacional ruso.

Aleksandr Pushkin nunca estuvo en el extranjero, pero su figura cuenta con numerosos monumentos erigidos a su memoria en Cuba, India, Finlandia, República Eslovaca, Bulgaria, China, Chile, Noruega, Italia, Hungría, Alemania, Estados Unidos o África, entre otros países y continentes, con un total de 198 monumentos dedicados a Pushkin en todo el mundo.

Monumento a Pushkin erigido en Roma en 1837.
Fotografía Alamy - Legion Media.
El primero en el extranjero fue levantado en Italia inmediatamente después de su muerte en 1837, en Roma, en el parque de la ciudad de la escritora y poetisa rusa Zinaida Volkonskaya, se elevó una lápida de mármol blanco con la inscripción “Aleksandr Pushkin”.

El monumento a Pushkin en Madrid fue inaugurado el 28 de enero de 1981 en el parque La fuente del Berro, siendo su autor el escultor ruso Oleg Komov.

Se adjuntan fotos del busto de Pushkin, y del proceso de elaboración, a cargo del escultor ruso Borís Anatólievic Petrov.
El escultor de San Petersburgo Borís Anatólievich Petrov en su estudio,
durante el proceso de elaboración de la escultura del 
poeta ruso Aleksandr Pushkin.

El vaciado de la cabeza de la escultura del poeta ruso Aleksandr Pushkin.


Cabeza del monumento de la escultura del poeta ruso Aleksandr Pushkin.

El volcado del bronce es uno de los momentos claves de todo el proceso.
Fuentes del texto y de las fotografías:
Universidad de Granada
Revista RUSIA HOY


Bruno Alcaraz Masáts
LA UNESCO DENUNCIA EL ABANDONO DEL BARRIO DEL ALBAICÍN.

Declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO


El barrio de El Albaicín, desde la Alhambra.
El informe resultante del Seminario de Reflexión sobre la Conservación del conjunto Alhambra-Albaicín denuncia, especialmente en el caso del Albaicín, el incumplimiento de las obligaciones de conservación suscritos por España con la UNESCO, organización que este mismo año nombrara a Granada Ciudad de la Literatura

Este informe de la UNESCO son las conclusiones del Seminario de Reflexión sobre la conservación del sitio declarado Alhambra-Generalife, denuncia que las administraciones responsables no han cumplido con su cometido, especialmente en el caso del Albaicín.

El Centro UNESCO de Andalucía presenta un decálogo de conclusiones en favor de los valores del Patrimonio Mundial de Granada:


SEMINARIO  DE REFLEXIÓN SOBRE LA CONSERVACIÓN DEL SITIO DECLARADO ALHAMBRA - GENERALIFE – ALBAICÍN,  1984 – 1994 – 2014

ORGANIZADO POR EL CENTRO UNESCO ANDALUCÍA,  CELEBRADO EN EL MES DE NOVIEMBRE DE 2014 CON MOTIVO DEL 30º Y 20º ANIVERSARIOS DE SU INSCRIPCIÓN EN LA LISTA DEL PATRIMONIO MUNDIAL.

El Estado Español, a través del Gobierno Central, la Administración Regional y la Administración Local, es el responsable ante la Comunidad Internacional de la conservación del bien declarado "Alhambra, Generalife y Albaicín de Granada" y del mantenimiento de sus valores excepcionales universales. Al firmar la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, cada país se compromete a conservar los bienes del Patrimonio Mundial localizados en su territorio. La Convención tiene naturaleza de tratado internacional y a la misma se adhirió el Estado Español mediante instrumento de ratificación de 18 de marzo de 1982 (BOE 1 de julio de 1982). El incumplimiento de las obligaciones derivadas de la Convención supone una ofensa respecto al  Estado Parte, así como contra los miembros de la Comunidad Internacional.

Con motivo del 30º y 20º aniversario de la inscripción del sitio declarado Alhambra-Generalife-Albaicín en la lista del Patrimonio Mundial, el Centro Unesco de Andalucía organizó este SEMINARIO DE REFLEXIÓN DEL SITIO DECLARADO para analizar a través de distintas ponencias el estado de estos bienes patrimoniales. Dicho seminario contó con la participación de los gestores del sitio declarado así como de diversos expertos, cuyas aportaciones han dado lugar a las conclusiones contenidas en el presente documento.   

De las ponencias expuestas y de los debates posteriores se desprendió que en el transcurso de los años, a pesar de avances producidos en la conservación del bien declarado, también han acaecido circunstancias que incurren en el incumplimiento de las obligaciones derivadas de la Convención. Dichos incumplimientos tienen especial relevancia en el Albaicín, y en la práctica han supuesto una importante degradación de sus valores materiales e inmateriales, aquellos por los que este histórico barrio de la ciudad de Granada se incorporó al expediente de declaración de la Alhambra y Generalife, no solo como complemento indispensable de éstos, sino como testigo conservado y habitado del "urbanismo medieval que ejemplifica la fusión de las antiguas residencias islámicas y moriscas, junto con las tradicionales actuales derivadas de modelos formalizados en el siglo XIX", como cita el propio expediente de declaración.

El incumplimiento de obligaciones para con el Albaicín, que este Seminario ha detectado, abarca desde la falta de resolución de cuestiones particulares y de detalle, hasta la consecución de aspectos generales imprescindibles para su adecuada protección y conservación. Transcurridos 20 años desde la inclusión del Albaicín en la declaración, estos quebrantamientos, junto con otros relacionados con aspectos del deber de conservación del patrimonio histórico contemplados en la legislación estatal, autonómica y local, o criterios cambiantes a la hora de hacer cumplir las ordenanzas de la edificación en el plan especial vigente, han supuesto la deficiente conservación de las "principales características respecto a la forma, materiales y color de la arquitectura" del barrio.


Es por ello que, tras la celebración de este SEMINARIO DE REFLEXION DEL SITIO DECLARADO, cuyas diagnósticos y conclusiones sobre el Estado de Conservación del Sitio Declarado a continuación se enumeran, el Centro Unesco Andalucía conmina a las administraciones a cumplir urgentemente con las obligaciones contraídas al adherirse a la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, pues es su deber cumplirlas ante la UNESCO y ante la ciudadanía global y las generaciones futuras, que al fin al cabo, es para quienes estos compromisos han sido suscritos.

Conclusión primera

Solicitar de las administraciones responsables una urgente y coordinada finalización de los Planes Especiales actualmente en tramitación, marco normativo imprescindible para la regulación y control de la actividad urbanística y edificatoria en el sitio declarado Albaicín-Generalife-Alhambra, como expresión de una voluntad política de actuación conjunta y en apoyo de la unidad del sitio. Promover y velar que estos Planes Especiales vigentes se adhieran escrupulosamente a los principios y valores fundamentales del expediente de declaración de la UNESCO.

 Conclusión segunda

Solicitar del Ayuntamiento de Granada y de la Consejería de Cultura la puesta en marcha inmediata de los mecanismos oportunos para conseguir una coordinación intensa, estable y eficaz entre todos los órganos gestores de la Alhambra y del Albaicín.
Conclusión tercera
Instar al Ayuntamiento de Granada y a la Junta de Andalucía a que, por ambas partes, se propicie un esfuerzo en conseguir los recursos para llevar a cabo los proyectos que ambas partes del bien, Alhambra y Albaicín, necesitan. Este esfuerzo será igualmente en vistas a disponer al mismo nivel de calidad, de recursos humanos y materiales, capacidades técnicas, administrativas y ejecutivas, actualmente en desequilibrio en los dos ámbitos que conforman el sitio declarado por la Convención del Patrimonio Mundial. Se insta a que todos los órganos que intervienen en la gestión del Albaicín y de la Alhambra tracen estrategias conjuntas de actuación que contribuyan a garantizar la permanencia de los valores universales excepcionales.
Conclusión cuarta
Para ello, y ante la necesidad de responder adecuadamente a las exigencias de conservación del sitio declarado, al igual que existe el Patronato de la Alhambra y el Generalife con sus competencias y atribuciones claramente establecidas, además de su capacidad ejecutiva, se propone refundar la Agencia Albaicín, actual órgano de gestión y observación permanente, propiciando una remodelación en profundidad de sus estatutos, funciones y competencias de modo que ejerza una función transversal capaz de incorporar la participación vecinal y coordinar las propias áreas municipales con competencias en este barrio patrimonial vivo (Urbanismo, Cultura, Patrimonio, Participación, Movilidad, Medio Ambiente, Servicios Sociales, Turismo,...), y entre instituciones públicas y privadas (Ayuntamiento, Patronato, Universidad, Iglesia, Mezquita), las asociaciones vecinales y otros colectivos sociales, comerciales, culturales, etc. con intereses y responsabilidades dentro del ámbito del Albaicín – Sacromonte.  Así, adquiriría carácter de órgano de gestión integral, con capacidad ejecutiva real y cercana a la compleja y rica cotidianeidad de esa parte del sitio declarado.

Conclusión quinta
Reclamar de las administraciones responsables una mayor exigencia en el cumplimiento de la legalidad urbanística, especialmente en el Albaicín, confiriendo de la máxima eficacia a los mecanismos de control y disciplina en el sitio declarado: potenciar las IEE, inspeccionar el territorio con regularidad, controlar las obras de mantenimiento, velar por el cumplimiento la disciplina urbanística y emitir los informes de obra menor, obra nueva y rehabilitación. Todo ello supervisado por una Comisión de Seguimiento representativa de todas las partes responsables e interesadas, mediante un trabajo riguroso y estrictamente de acuerdo con la legalidad vigente.

Igualmente, debe hacerse un esfuerzo en el ámbito de la rehabilitación de viviendas, mediante la recuperación o nueva promoción de programas de ayuda para la mejora del conjunto de edificación residencial y la eliminación de situaciones de infravivienda. Se entiende que, tanto la Unidad Técnica Municipal del Albaicín como la Oficina de Rehabilitación Integrada de la Junta de Andalucía, fueron dos instrumentos que desarrollaron una eficaz actividad y que sería muy necesaria —mejorando las carencias detectadas en estas experiencias anteriores— su recuperación o la creación de entidades similares por parte de las administraciones responsables.

Conclusión sexta
Constituir un Consejo de Participación Ciudadana que propicie una mayor integración, responsabilidad y otorgue un papel activo a las asociaciones vecinales y colectivos sociales, comerciales, culturales, etc. para la conservación y mantenimiento tanto del recinto monumental de la Alhambra como, especialmente, del Albaicín, cuya naturaleza es la de un barrio vivo con identidad propia, posibilitando que además de satisfacer las demandas comunes de sus habitantes, se garantice la preservación de todos sus valores, tanto patrimoniales como sociales así como el fomento de la educación colectiva en estos valores. 

Conclusión séptima


Solicitar al Ayuntamiento y a la Delegación de Cultura un estudio riguroso y en profundidad de los pavimentos del bien declarado, en el que se analice la situación actual de los existentes y de sus detalles, y se realice una valoración en términos patrimoniales amplios (territoriales, antrópico-culturales y temporales) del empedrado como material mayoritariamente empleado. Definir un catálogo claro y coherente de intervenciones, desde el nivel general, hasta el detalle, encaminado a la restauración de los existentes así como a establecer criterios técnicos, estéticos y normativos para las sustituciones o nuevas actuaciones. Todo ello encaminado a la incorporación de técnicas que garantizan grados aceptables de comodidad para vecinos y visitantes a la vez que se preservan los valores patrimoniales de los espacios en su conjunto.

 Conclusión octava


Con la mayor urgencia, realizar primero y gestionar eficazmente a continuación, un plan especial tendente a conseguir la eliminación de los elementos visualmente contaminantes y distorsionadores que existen en los dos ámbitos, pero especialmente en el Albaicín (cableado aéreo, contenedores de basura, señalización obsoleta, antenas, cartelería pública y privada, etc. ) potenciando de esta manera los valores patrimoniales y paisajísticos del sitio declarado así como para dignificar el hábitat desde el punto de vista medioambiental. Implicando en dicho proyecto tanto a las administraciones responsables como a las empresas suministradoras de los servicios urbanos.

 Conclusión novena


Incentivar desde las administraciones públicas la coordinación e impulso de las acciones tendentes a poner en valor el rico patrimonio del sitio,   mediante la Creación de un Centro de Investigación y Gestión Cultural,  que impulse los numerosos recursos existentes, actualmente ignorados, y al mismo tiempo garantice calidad, coherencia y rigor  a las iniciativas públicas y privadas relacionadas tanto con las actividades culturales como turísticas, tradicionales o recreativas.

Conclusión decima
En el ámbito del Sitio declarado existen una serie de bienes patrimoniales de valor excepcional que se encuentran desde hace mucho tiempo en una situación de deterioro muy avanzada y/o carecen de uso definido. Tampoco existe un plan específico de intervención para su conservación y puesta en valor presente y futuro. Son numerosos los casos, pero como más significativos sugerimos a las administraciones e instituciones titulares de dichos bienes una serie de actuaciones encaminadas a tal fin en los siguientes:

Paseo Lineal de la llamada Muralla Zirí:

Tras una desafortunada e interrumpida intervención, su situación es peor que nunca, pues a su precaria situación inicial se han unido unas inútiles estructuras de hormigón que afectan profundamente al carácter y visualización del monumento, entorpeciendo la apreciación del mismo, tanto en su morfología como en su fundamento histórico. Por la urgente necesidad que tiene esa zona de ser puesta al servicio de la ciudadanía se sugiere hacer una intervención que permita el adecentamiento de la zona, así como permeabilizar los cerramientos que impiden la visión del monumento. Esta intervención se puede llevar a cabo en una primera fase y con pocos recursos, y cuando las circunstancias presupuestarias lo permitan, se conmina a proceder a la demolición de las estructuras ejecutadas y una intervención adecuada en el monumento y su entorno, sin olvidar el carácter de yacimiento arqueológico que ostenta, a intramuros, toda la zona que ocuparía el paseo.

El Maristán:

Poner en valor las intervenciones arqueológicas, iniciadas hace décadas y posteriormente desatendidas, mediante una actuación suficiente que dignifique el lugar a la vez que facilite la comprensión del yacimiento y su entorno, elevando su valor patrimonial.

Convento de la Merced:

Iniciar los contactos necesarios con el Ministerio de Defensa con el fin de conseguir para la ciudad la titularidad de dicho edificio y los recursos necesarios para su restauración como posible Museo de Bellas Artes.

Cerro de San Miguel:

Llevar a cabo una intervención conjunta que abarque la restauración de la Muralla Nazarí, el vacío del cerro con vocación de parque periurbano y las ruinas de la Iglesia de San Luis, manteniendo el carácter actual del conjunto como gran área de esparcimiento. El beneficio de estas actuaciones estaría en la recuperación del gran espacio público que corona al Albaicín y a Granada, así como la garantía de la pervivencia de esos monumentos y un paisaje urbano y cultural de altísimo valor.

Baños árabes de Hernando de Zafra:

Proceder a su rehabilitación y restauración. Ello conllevaría no solo la salvación de un monumento de principal importancia, sino que como valor añadido afectaría favorablemente a una zona con un nivel de degradación importante, como es la emblemática calle Elvira, en el contacto del barrio con el resto de la ciudad.

Iglesia de San Nicolás:

En apoyo a los voluntarios que están recaudando fondos para su rehabilitación, se solicita que las administraciones responsables de la tramitación del expediente, lo resuelvan con rapidez, y en lo posible se apoye la iniciativa ciudadana con algún tipo de  ayuda que complemente la inversión realizada por la Curia.

Baños árabes del Albaicín (Baños de la calle Agua):

Exigir a las Administraciones que procedan a la adquisición de dicho monumento, catalogado BIC. Hoy día estos baños se encuentran divididos entre tres propiedades privadas, su estado de conservación es desastroso y corren grave riesgo de hundimiento y desaparición. Es más, una de las propiedades está en venta. Es imprescindible la intervención, a todos los niveles, de las autoridades para garantizar su preservación en el corto plazo y su paso a titularidad pública para el disfrute de todos.

Carmen del Granadillo - "Hotel Reúma":

Reclamar la pronta ejecución de los convenios de colaboración entre las administraciones que conviertan los terrenos del Carmen del Granadillo en un espacio público de calidad y que atienda a los valores patrimoniales de tan singular entorno frente al Paseo de los Tristes y a los pies de la Alhambra. Su abandono actual, junto con el ritmo de la ejecución del proyecto para el Hotel Reúma como centro orientativo y de acercamiento de la Alhambra a la ciudad tal y como prevé el Plan Director para esta finca, ofrecen una imagen deplorable. Cualificar este punto de contacto directo entre los dos ámbitos que conforman el bien declarado debe ser una prioridad.

Fuente: Centro UNESCO de Andalucía.


Bruno Alcaraz Masáts.

domingo, 31 de mayo de 2015

RECREACIÓN VIRTUAL DEL CASTILLO DE CASTRIL DE LA PEÑA (GRANADA)

Castillo de Castril de la Peña: VIsta del recinto superior.
Introducción del Patronato Provincial de Turismo:
Desde antiguo, Castril ha tenido un gran valor estratégico, sobre todo en el período Nazarí, ya que controlaba el pasillo del Guadiana Menor. 
Esta vía ponía en comunicación las importantes ciudades de Baza y Guadix con la alta Andalucía, sirviendo de vía de penetración y confrontación entre los ejércitos castellanos del norte del Guadalquivir y las tropas Nazaríes.
A mediados del siglo XIII, tras la conquista cristiana de Murcia, se fija la frontera con el reino nazarí de Granada quedando protegida por los musulmanes mediante una sucesión de fortificaciones para control de la región. El Castillo de Castril fue una parte fundamental de esta línea de defensa.
El Castillo de Castril, de origen Almohade, pronto se constituye en el mejor bastión defensivo posible ya que su majestuosa presencia encaramado en la Peña junto a lo abrupto del entorno y el infranqueable cañón del río Castril, disuadían de inmediato al posible invasor. 
El Castillo de Castril es un magnífico exponente de la arquitectura militar del periodo islámico en la Península Ibérica, su control motivó continuas luchas entre árabes y cristianos. En 1488 paso definitivamente a manos de éstos tras la rendición a los Reyes Católicos del último alcaide moro.
Los recintos que componen la fortificación están adaptados a la topografía y definidos por muros y bastiones de los que actualmente quedan pocos restos. A finales de los años sesenta se incorporaron algunos añadidos y fue objeto de restauraciones que no respetaron la traza original y desvirtuaron la imagen de la fortificación. 
La adaptación de las estructuras defensivas a la roca o promontorio en la que se asientan es habitual en las construcciones militares. En Castril esta ‘simbiosis’ alcanza uno de sus mayores exponentes: Peña y Castillo de Castril son un todo perfectamente entrelazado.
La fortaleza está constituida por dos niveles diferentes. El superior estuvo dedicado al ámbito militar en el cual se distingue la parte destinada a la nobleza y la parte destinada al ejército, y el inferior fue para la población civil. 
Distintas torres servían de protección y de puesto de vigilancia ante posibles ataques. 
La restauración finalizada en 2013 sacó a luz los diferentes elementos que constituían la fortaleza: aljibes, la mezquita, torres, murallas, canalizaciones, empedrado, adarve, escaleras, estancias, etc.

Castillo de Castril: Alberca en primer término y acceso a la mezquita al fondo.
Envío para su difusión que me remite Jose D. Lentisco.

http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fcubicacreative.com%2Fportfolio%2Fcastillo-de-castril%2F&h=qAQHAqoXy

En esta ocasión acometimos un trabajo de recreación virtual de un valioso conjunto arqueológico al norte de la provincia de Granada, nos referimos al castillo de Castril de la Peña. Para la ocasión, y ajustándonos a los requerimientos del promotor, nos centramos en la época nazarí del asentamiento (siglos XIII-XV), fase de máxima construcción al interior de las murallas.
El proyecto ha sido dirigido y coordinado por el arquitecto Miguel Valdivia, experto en tecnologías 3D y CGI, quién además se ha encargado de la postproducción. 
Trabajos de guión, textos, documentación y cameraman llevados a cabo por José D. Lentisco. El diseño sonoro ha sido cosa de David Touboul, tanto los temas musicales como las ambientaciones espaciales.
También ha sido indispensable en este proyecto audiovisual la participación del encargado de la última gran intervención arqueológica en el castillo de Castril, Rubén Sánchez Gallego en calidad de asesor científico. Igualmente queremos agradecer la colaboración de su padre Domingo Sánchez García, que nos prestó su rostro y su huerta. 
La narración se la debemos al poeta y actor almeriense Julio Béjar, que dispuso todo su afán en la interpretación de su papel.
También merece una especial mención el equipo del trabajo aéreo llevado a cabo por Klais Visual Tecnologies con uno de sus drones, quienes se encargaron del la fotogrametría y de que fuese posible el levantamiento topográfico del cerro en el que se asienta el castillo de Castril.
En definitiva, se ha concebido un proyecto integral llevado a cabo por un conjunto de profesionales que ha puesto todo su empeño en la consecución de un resultado de gran calidad, fácil difusión, entretenido y didáctico.
No sin finalizar, queremos agradecer desde aquí la confianza depositada en nosotros por el Ayto. de Catril de la Peña, quién nos dejó rienda suelta a nuestra imaginación en muchos aspectos y que nos facilitó todos los medios a su alcance para producción de este shortfilm virtual sobre el Castillo de Castril.

Castillo de Castril. Escena de la vida cotidiana.
Bruno Alcaraz Masáts.

domingo, 15 de marzo de 2015

Voltaire y su Diccionario filosófico:
Los Últimos Moriscos de "El Alpujarra"




François Marie Arouet, más conocido como Voltaire
París21 de noviembre de 1694 –París, 30 de mayo de 1778)


En el Diccionario filosófico, Voltaire define a la historia como «el relato de los hechos que se consideran verdaderos» y la fábula como «el relato de los hechos que se consideran falsos».

Bajo el tema "Gobierno", el filósofo francés Voltaire recogió en su Diccionnaire Philosophique (volumen 19 - páginas 297 y 298) como, durante el reinado de Felipe II, fue descubierto un valle escondido "entre Pitres y Pórtugos, en El Alpujarra", donde el único acceso posible se hacía a través de unas cuevas retiradas de los senderos de paso común de la ruta de la seda granadina, que recorría estas zonas de montaña y la capital del Reino de Granada.

Allí, según indica Voltaire, habitaba una comunidad de nativos, felices, pequeña en número, pobres y humildes. Tenían un idioma raro, que asegura, según la información oral que recibió, era derivado del cartaginés.

Desde tiempos remotos era adoradores de un ídolo de Hércules, al que ofrecían miel, leche y frutas, pero desconocían la existencia de la religión cristiana del Nuevo Evangelio de Hispania y de la judía del Antiguo Testamento de Sefarad, así como de la musulmana de El Corán en al-Ándalus, las tres religiones denominadas "Del Libro", con presencias milenarias en todo el territorio peninsular.

Les descubrió una persona que era familiar de un miembro de Tribunal de la Inquisición de Granada y fue el Gran Inquisidor, al tener conocimiento de ello, quien ordenó que se les quemara sin más indagación que la referente a los nombres, lo cual , según consta en el legajo SPG-1.4253-RG de la Universidad de La Sorbona, se hizo 19 días después, cuando allí llegó una misión inquisitorial compuesta por 3 dominicos, escoltados por tropa armada, y unos hermanos legos cuya habilidad mayor era la capacidad de organizar varias "hogueras de Nuestro Señor, en el tiempo de 7 oraciones".

Comenta Voltaire que la causa de ello no era otra que el simple hecho de que nunca habían pagado impuestos al Estado y que "desconocían la ley del dinero y la palabra del Evangelio".


Texto escrito por Voltaire sobre "El Alpujarra"
en su
Diccionario Filosófico:


GOBIERNO. Algunos de mis lectores sabrán que en España, cerca de las costas de Málaga, descubrieron en la época de Felipe II una reducida población, hasta entonces desconocida, escondida en la fragosidad de las montañas de El Alpujarra. Esta cordillera inaccesible está entrecortada por valles deliciosos, y lo que quizás ignoran mis lectores es que, en la actualidad, todavía cultivan esos valles los descendientes de los moros que obligaron a la fuerza a ser cristianos o aparentar que lo eran.

La referida población habitaba un valle al que sólo se podía llegar atravesando cavernas, y que estaba situado entre Pitres y Pórtugos, en El Alpujarra. Sus habitantes eran casi desconocidos por los moros y hablaban una lengua que no era española ni árabe, que creyeron derivada del antiguo cartaginés. Esa población apenas se multiplicaba. Hay quienes dicen que eso era debido a que los árabes de su vecindad, y antes que éstos los africanos, raptaban las jóvenes de ese poblado.

Ese pueblo miserable, pero feliz, nunca oyó hablar de la religión cristiana ni de la hebrea; conocía algo de la de Mahoma, pero no hacía ningún caso de ello. Desde tiempo inmemorial venía ofreciendo leche y frutas a una estatua de Hércules: en esto consistía toda su religión. Esos hombres desconocidos no eran muy laboriosos y vivían en estado de inocencia, pero llegó un día en que los descubrió un familiar de la Inquisición. 


El gran inquisidor ordenó que los quemaran a todos en las hogueras y éste fue el único suceso de su historia. Las razones poderosas que tuvo el gran inquisidor para dictar tan inhumana sentencia fueron que esos infelices no habían pagado nunca el impuesto, que por otra parte nadie les había pedido que pagaran, y además desconocían la moneda, ninguno tenía la Biblia y nadie los había bautizado. Declarados brujos y herejes, sufrieron el castigo que a éstos se imponía. Este es el peor modo de gobernar a los hombres. 


Diccionaire philosophique
Volumen XIX – Páginas 297 y 298
Voltaire

(Capileira, en el barranco del Poqueira y Sierra Nevada al fondo)

En su artículo titulado "La invención de La Alpujarra", recoge Roland Baumann que lo irónico de Voltaire es que ubicaba su narración durante la época en que las tropas de Felipe II perseguían en la zona a los últimos moriscos, exterminándolos masivamente en su último refugio: las cuevas.

Voltaire en 1718, pintado por Nicolas de Largillière

Aún así, recoge Voltaire que la agricultura de la seda de "El Alpujarra", como la denomina, era un cultivo propio de los descendientes de musulmanes conversos por causa de la fuerza y no de la libre voluntad de elección, pero no recoge la expulsión de los moriscos en el siglo XVII, dato éste que si se consigna en el legajo de La Sorbona.

Bruno Alcaraz Masáts
Publicado en el boletín nº 2 - Abril 1998- de la Asociación Cultural Medina Andalusí.

viernes, 6 de marzo de 2015

El Voto de Tinieblas en la Edad Media:
El Emparedamiento en
las Comunidades De Monjas.



El monasterio de Santa Isabel la Real, en Granada, fue fundado por la reina Isabel la Católica por la Real Cédula de 15 de Septiembre de 1501 para establecerse en la Alhambra, pero la reina Isabel ordenaría su traslado al palacio de los Reyes Moros, que había sido cedido por ella y su esposo a su Secretario D. Hernando de Zafra, al que compensaron con otros edificios en la Carrera de Darro.

Situado en la otra margen del río Darro, en la parte alta del barrio de El Albayzín, el palacio de Dar al-horra o Casa de la Reina, fue la última vivienda de Fátima o Aixa, la madre de Boabdil, el rey Chico, era la reina repudiada por el rey Muley Hacen.

En 1057 era el palacio del rey Badis, y en su interior fue asesinado por las turbas su visir judío Ibn Nagrela. De la belleza del palacio quedan las palabras de Ibn al-Jatib, quien lo describió como "algo sin semejante en tierras de musulmanes ni de infieles".

El llamado voto de tinieblas o emparedamiento en vida era un castigo medieval que permaneció como tradición aplicable en España hasta el siglo XVII y no fue privativo de una zona concreta, dado que era una práctica medieval muy extendida en toda Europa y que se daba en Madrid, en Barcelona, en Sevilla, en Valencia y en Granada, entre otras ciudades españolas, así como en Lisboa, en Rennes, en Lyón, en París, en Génova, en Florencia y en los muros de Roma; si bien, como atestigua Escolano, a partir del Sínodo del obispo Ayala, en 1693, se prohibió tal práctica, que desaparecería definitivamente 74 años mas tarde.

Existieron dos tipos de emparedamiento:

Uno era aquel que, con carácter de castigo, se impuso a determinadas mujeres por sus faltas y delitos cometidos, nada nuevo en la historia si recordamos el caso de las sacerdotisas vestales que en la Antigüedad eran encerradas al haber perdido su virginidad.

El otro tipo se daba en el caso de las mujeres que voluntariamente, con autorización de sus familiares y superiores, decidían adoptar este tipo de vida penitente. Éstas, se retiraban en limitados recintos, a veces en la parte exterior de las Iglesias Parroquiales, dedicadas a la oración y vida contemplativa, manteniéndose con una parca comida que se les suministraba a través de una rejilla. Eran las mujeres beguinas o místicas.

La catedrática de Historia Medieval, Milagros Rivera Garretas, las define así:

"Es una forma de vida inventada por mujeres para mujeres."
"Quisieron ser espirituales pero no religiosas.
Quisieron vivir entre mujeres pero no ser monjas.
Quisieron rezar y trabajar, pero no en un monasterio.
Quisieron ser fieles a sí mismas pero sin votos.
Quisieron ser cristianas pero ni en la Iglesia constituida
ni, tampoco, en la herejía.
Quisieron experimentar en su corporeidad pero
sin ser canonizadas ni demonizadas"

En Granada hay constancia de que hubo emparedadas en las parroquias de San Gil y de Santa María Magdalena, llamada de "los asturianos", ambas hoy demolidas, así como en las iglesias parroquiales del Perpetuo Socorro (sor Ana Bueso), de San Antón (sor Carmen Gaitán), del Salvador (sor Clara Montalbán), situada en el Albayzín, así como en la antigua ermita de San Antón, demolida hoy, situada en la avenida de Cervantes, donde estuvo sor María Toledano, que permaneció emparedada en oración 27 años, como atestiguan las doblas y aniversarios fundados en cada parroquia para mantener a las emparedadas de Granada; en Guadix fue célebre sor Beatriz, que se recluyó en una cueva 32 años y tenía fama de santa y milagrera.

El acuerdo del Consell de la Ciudad de Valencia del 11 de agosto de 1531 por el que se concede a Quiteria de Mora, emparedada, facultad para tomar un palmo y medio de terreno de la calle, junto a la iglesia de San Andrés. También en los muros de San Esteban, estuvo recluida sor Angela Genzana de Palomino, de la tercera orden de San Francisco, durante más de 30 años, hasta que la ruina amenazaba aquella parte del templo donde ella estaba y tuvo que abandonar su voluntaria reclusión.

El padre Rodríguez, en su Biblioteca Valentina, nos habla de los tres emparedamientos de la iglesia de Santa Catalina. Asimismo, hay noticia de su existencia en la desaparecida iglesia parroquial de Santa Cruz, en el barrio del Carmen, antes de que ésta fuera derruida y trasladada al vecino convento del Carmen, carmelitas calzados, en 1842.

A finales del siglo XVI hay testimonio testamentario de cómo sor Magdalena Calabuig, sor Martina Frauca y sor Esperanza Aparisi, vivían emparedadas en la Iglesia Parroquial de San Lorenzo, a quienes iba a confesar el controvertido Venerable Francisco Jerónimo Simó, beneficiado de la parroquial iglesia de San Andrés, lo que indica cómo varió el antiguo sistema de emparedamiento hacía una vida de reclusión en comunidad ya que entre las mujeres emparedadas se elegía a una con el título de Ministra para que hiciera de Superiora.

Así, el uso del término emparedamiento implicaba una reclusión punitiva entre cuatro paredes, como un calabozo o enterramiento en vida; mientras que el término emparedarse hay que entenderlo como reclusión en una celda de penitencia y mortificación de la que tantos ejemplos hay a lo largo de la historia.

El deán de la Catedral de Valencia y rector de la Universidad literaria, José Cardona, escribió en 1693 su Apología por las mugeres que llamaron emparedadas de la ciudad de Valencia,
“provando que estas mugeres que vivian en lo antiguo en reclusiones ó emparedamientos á la parte exterior de las Iglesias Parroquiales de esta çiudad”
que entraban en reclusión no por pena, ni castigo, sino libre y voluntariamente con aprobación de sus parientes y directores espirituales.

Podemos citar casos de Santas Mujeres, como es el de la venerable sor Inés de Moncada que se recluyó en los montes de Portaceli, o el de santa Oria que, recluida, era cantada por Berceo:

“Emparedada era,
yacia entre paredes,
havia vida lazerada…
porque angosta era la emparedación,
teníala por muy larga el su buen corazón…”

Y, además de estos casos de reclusión individual, con el tiempo las reclusiones en comunidad, formando una especie de beaterio, fueron apareciendo en nuestras tierras.

En tiempos del burrianense Martín de Viciana, en un monte de Bocairente, había siete emparedadas con hábito de la tercera orden de san Francisco:

“Hay en un monte alto cerca de la villa un emparedamiento con siete honestas, y venerables mugeres emparedadas. La primera que se emparedo fue Sor Cecilia Ferre: la qual vino del emparedamiento de Santa Cruz de Valencia. Esta casa fue comenzada año 1537. Y en el año 1554 se encerro la primera emparedada en esta Iglesia como título del Monte Calvario”.

También Viciana nos recuerda el emparedamiento de la villa de Onda:

“En la Iglesia hay un emparedamiento donde estan encerradas seis honestisimas mugeres beatas con el habito y regla de San Francisco que son habidas por un dechado de virtud y santidad de vida: y siempre suele haver en este emparedamiento algunas mugeres muy ejemplares, y provechosas para las honradas mugeres de Onda; para rogar al Señor por el bien y conservación de la tierra”.

Quizá el abuso fue la causa de que en el Sínodo del arzobispo Ayala de 1693 se prohibiera en adelante estos emparedamientos; sin embargo, las comunidades admitidas hasta entonces siguieron vigentes y sujetas a visitadores nombrados por el Ordinario, disponiendo que en adelante no se celebrasen misas en sus celdas y encierros, ni aún in artículo mortis. Hoy no queda más recuerdo en el paisaje urbano de tales emparedamientos que los viejos muros de las antiguas parroquias citadas, testigos de un tipo de penitentes que con el tiempo evolucionó hacia beaterios y reclusiones en comunidad de doncellas y viudas.

Acceso al torno del monasterio de Santa Isabel la Real
y cruces que las monjas procesionan en Semana Santa
en actos religiosos que hacen en el claustro de clausura


En los Anales de Granada, que fueron escritos por D. Francisco Henriquez de Jonquera, se narra un suceso de empaderamiento ocurrido en Septiembre de 1615, y dice:

“Hicieron justicia en esta çibdad de Granada de un hombre llamado Gaspar Dávila, torcedor de seda, por haber rompido la cerca de la huerta del monasterio de monjas de Santa Ysabel la Real para sacar a una monja del dicho monasterio o tener que ver con ella, por lo qual fue ahorcado en la plaça llamada Nueba por sentencia de los señores alcaldes de corte de esta Real Chancilleria; y la dicha monja, que por ser de calidad no la nombro, fue mandada emparedar viva en el dicho monasterio, amén otros rigurosos castigos que le mandó dar su religión”.

"por lo qual fue ahorcado en la Plaça llamada Nueba..."


En el Archivo de la Curia de Granada hay un documento sin portada y con el epígrafe "Usos y costumbres viejas", fechado en 1715, y del que se desconoce a que parroquia, iglesia o monasterio perteneció, que recoge en el folio IV-aB:

“Tened en cuenta que es costumbre vieja en las comunidades de monjas emparedar y dejar morir de hambre y asfixia a la profesa que viola o rompe las reglas, especialmente el voto de castidad.
¿Has olvidado el cementerio infantil que hay un poco más allá?”.

También queda recogida en los Anales de Granada otra arte de matar, llamada encubamiento, que se le practicaba a los habitantes de la ciudad:

“En Noviembre de 1611, cuando se demostró que una muxer havía envenenado a su marido con arsénico para casar con otro hombre, se la encubó con un gato y un perro y se la echó al río para cumplir con la ley; después, la sacaron, se le dio garrote vil junto a la fuente del río Genil, en el lugar que llaman del Humilladero, y la sepultaron en el cementerio de la iglesia parroquial
de Nuestra Señora de las Angustias”.

Artículo publicado el 13 de Octubre de 2006 en la edición internacional de la revista "El Correo de la UNESCO".

Bruno Alcaraz Masáts